Autoabandono
El autoabandono es la costumbre de dejar atrás tus propias necesidades, sentimientos y opiniones para tener cómoda a otra persona. Te pones del lado del otro en contra de ti, una y otra vez, muchas veces sin darte cuenta.
Alguien pregunta dónde quieres comer y tu mente se queda en blanco. Esperas a oír su preferencia para poder querer eso mismo. Ese vacío es autoabandono. También lo es reírte de un chiste que dolió, decir que sí en voz alta mientras por dentro dices que no, y soltar tu plan apenas podría incomodar a alguien.
Es el motor que va debajo del complacer. Cuando tener contentos a los demás era como un niño se mantenía a salvo, abandonar tu propia postura se volvió automático, la forma más rápida de mantener la paz. El costo es que poco a poco pierdes el rastro de lo que de verdad piensas y sientes, porque cada señal quedó anulada antes de terminar de formarse.
Volver de ahí es algo pequeño y callado. Notar la preferencia antes de regalarla. Dejar que el desacuerdo exista sin decirlo todavía en voz alta. No tienes que actuar de inmediato sobre lo que quieres. Solo tienes que dejar de irte en el momento en que lo notas.