Desregulación
La desregulación es cuando tu sistema nervioso se sale de su rango equilibrado y pierdes el acceso fácil a la calma y al pensamiento claro. Puedes sentirte desbordado y con pánico, o entumecido y bloqueado.
La regulación es la capacidad del cuerpo de surfear una ola de emoción y volver a su punto de partida. La desregulación es lo que pasa cuando la ola es demasiado grande o llega demasiado rápido y ese regreso no sucede. Te desbordas en pánico y pensamientos acelerados, o caes en la niebla, el entumecimiento y el ir en piloto automático.
Para un sistema nervioso acostumbrado a complacer, una pequeña señal social basta para activarlo. Alguien se queda callado, un mensaje suena frío, una petición cae mal, y de pronto tienes el pecho apretado y ya dijiste que sí para que la sensación pare. Apaciguar es el cuerpo intentando volver a la seguridad.
La desregulación es un estado, no un veredicto sobre ti. Pasa. Las herramientas que te traen de vuelta, respirar despacio, nombrar lo que sientes, sentir los pies en el suelo, funcionan porque le dan una señal de seguridad a esa parte tuya que no habla con palabras. La meta no es no desregularse nunca. Es darte cuenta de que estás así y conocer el camino de regreso.